Breve historia del Pan
El pan es un alimento popular básico, cuyo consumo se ha propagado por todo el mundo. Se utiliza como complemento de la comida diaria y se hace indispensable en la dieta mediterránea.
La utilización del pan como alimento data del 2300 a.C. en que los egipcios descubrieron la fermentación de manera casual. A partir de ahí, la fabricación del pan se convirtió en un oficio.
El pan en España
El pan es introducido en la península por los celtíberos en el siglo III a.C. En la España mozárabe el cultivo de cereales no era extenso, pero sí suficiente para ser el alimento base de la dieta cotidiana. En cada casa se amasaba el pan y se llevaba a cocer a los hornos públicos.
Las primeras leyes que regulan la panificación en nuestro país aparecen en el siglo XIV. La hermandad de panaderos españoles, que en el siglo XV se transforma en Corporación de Oficio, se mantiene hasta el siglo XIX. Especialmente en la zona mediterránea existen gremios panaderos con más de 750 años de antigüedad. Consta la existencia escrita del Gremio de Panaderos de Barcelona desde el año 1200.
Un alimento imprescindible en la dieta
Cerca de la mitad de la energía que necesitamos debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono. Un bajo consumo de pan puede desequilibrar de manera importante la dieta, en la que cerca del 50-60% del total de calorías de la alimentación deben proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono, el 12-15% de alimentos ricos en proteínas (carnes, pescado, huevos y lácteos) y el 30-35% restante de alimentos ricos en grasas.
Debido a la creencia de que los hidratos de carbono engordan y carecen de importancia nutritiva, su consumo es insuficiente y dista mucho de las cantidades mínimas recomendadas por diversos organismos de salud. Sin embargo, estos alimentos son fundamentales en toda dieta equilibrada y deben consumirse prácticamente en todas las comidas del día.
¿Engorda el pan?
A igualdad de contenido calórico, el pan provoca un menor acúmulo de grasa en el cuerpo que otros alimentos ricos en grasas. Mientras que los hidratos de carbono tienen una media de 4 Kcal / g, las grasas y aceites contienen 9 Kcal / g. Esto nos indica que, al tratarse el pan, de un alimento compuesto básicamente por hidratos de carbono y muy bajo en grasa, engorda menos que muchos otros alimentos que contienen más grasa.
El pan no contiene ningún nutriente cuyo consumo excesivo se asocie con un mayor riesgo en el desarrollo de las llamadas patologías occidentales (obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares etc.)
